La “Yincana” es un conjunto de pruebas de destreza  e ingenio que se realizan siempre en grupo, por equipos a lo largo de un recorrido, casi siempre al aire libre y con un objetivo lúdico y de entrenamiento.

Normalmente en una Gincana los jugadores  intentan encontrar objetos o lugares ocultos  siguiendo una serie de pistas .Seria como una búsqueda del tesoro, nombre por el que se la conoce en ingles, “treasure hunt”, donde una pista lleva a la siguiente pista, a encontrar el objeto perdido o llegar al lugar del encuentro.

Los participantes se dividen en equipos que compiten entre ellos, por lo general en espacios abiertos, aunque no necesariamente. Los equipos en los que se dividen los participantes, tienen el reto de llevar a cabo diferentes tareas para lograr un objetivo.

Para organizar una búsqueda del tesoro no  se necesita  de mucho espacio para que sea todo un éxito. Unas cuantas habitaciones y la terraza o el jardín si lo tienes, son suficientes. Tampoco hacen falta muchos niños.

Lo que de verdad importa es una buena planificación de las pistas y las pruebas a las que vas a someter a los participantes y sobre todo habilidad para crear expectación hasta alcanzar la meta.

Si quieres organizar una búsqueda del tesoro con varios niños de diferentes edades, puedes distribuir los papeles de acuerdo con su edad. El mayor lee las pistas y el pequeño guarda los papeles en su bolsillo. Si ambos ya son mayores, un truco consiste en que ya tengan sus pistas y sus pruebas. Las diferenciaríamos con un color , por ejemplo. Los niños juegan por turno y se ayudan mutuamente.

 

El éxito de una Yincana es la selección de las pruebas y la organización. Todo tiene que estar bien pensado y el material listo para que los juegos se sucedan sin tiempos muertos.  De esta forma los niños no se despistaran.

Otro tema importante es que a una prueba muy activa le suceda otra de habilidad, para que los niños  no se agoten. Hazte una lista y tenla siempre a mano junto con el material.

 

He aquí algunas Yincanas que te harán a ti y a los tuyos disfrutar de una fiesta inolvidable.

 

 CARRERA DE PELOTAS Y CUCHARAS

 

Necesitarías unas cuantas pelotas de ping pong y  tantas cucharas de plástico como niños. Fija un circuito que los jugadores deberán recorrer a gatas con la cuchara en la boca cargada con la pelota de ping pong. Salen los dos primeros que,al llegar a la meta ,esperan a los dos siguientes. Estos entregan la bola de ping pong a los primeros en llegar, que corren a entregársela al tercero y así sucesivamente hasta que todo el equipo haya vuelto a su punto de partida.

Si un niño deja caer la pelota, debe retroceder hasta la línea de salida y volver a iniciar la carrera.

 

 A PESCAR

 

Es una variante del juego anterior. Prepara un cubo de agua para cada equipo y deja que floten unas cuantas bolas de ping pong. Cada niño debe pescar una bola con la cuchara de plástico en la boca y las manos en la espalda. Gana el equipo que termina antes.

 

 CARRERA DE CANGREJOS

 

Los equipos se colocan de dos en dos en fila india. Los primeros de cada fila se atan los tobillos con una cuerda o un pañuelo (el derecho de uno con el izquierdo del otro) y corren de este modo hasta alcanzar la meta. Se desatan los tobillos y entregan el pañuelo a la pareja siguiente. Gana el equipo que termina antes.

 

 

RELEVO DE CIEGOS

 

Se forman dos equipos. La mitad de cada equipo se coloca en un extremo del recorrido y la otra mitad enfrente. A la señal, salen los dos primeros de cada equipo con los ojos vendados. Deberán alcanzar al jugador de su equipo situado al otro extremo del campo con las instrucciones que reciben de sus compañeros. Al llegar, entrega el testigo al siguiente jugador, que, con los ojos vendados, deberá recorrer el camino inverso, hasta que todos los ciegos hayan hecho el recorrido.

 

La Yincana es uno de los  juegos más divertidos y que más emoción provoca en los niños, que mas los entretienen y con el que se puede trabajar una cantidad de  VALORES y ASPECTOS EDUCATIVOS muy interesantes. Además,  no se limita a ningún espacio por lo que se puede jugar dentro de nuestra propia casa.

La Yincana desarrolla la inteligencia y dependiendo de las edades de nuestros hijos, se pueden diseñar diferentes pruebas para que todos participen en función de su nivel.

Así mismo este juego lleva implícito un claro mensaje de trabajo en equipo y coordinación. Puede que para esta cuestión, los adultos tengan que prestar algo de ayuda al principio, ya que de lo que se trata es que todos participen y superen pruebas en función de su nivel y se diviertan.

Los participantes de mayor edad pueden ayudar a los más pequeños, siendo estos quienes tengan que resolverlo por sí mismos.

Se puede también establecer turnos en la resolución de pistas para garantizar que todos participen. Es importante en este sentido respetarlos y más aun, acatar la decisión que el jugador de este turno haya tomado .Fallar no es un problema, es una nueva oportunidad para revisar lo que se ha hecho mal y remediarlo, circunstancia de la que todos deben sacar un aprendizaje.

El trabajo en equipo, la coordinación y el respeto son la base de este juego y que garantizan la inclusión  de todos, es decir, se tendrán en cuenta las capacidades de los diferentes participantes, las edades y el sexo. El desarrollo del  juego hará ver a los niños que sus destrezas son buenas para resolver determinadas situaciones que se plantean; en cambio, habrá momentos en que fallen o sean otros compañeros, más hábiles en esa cuestión concreta, quienes la resuelvan. Todos cuentan, porque en la suma de esfuerzos, radica el éxito del equipo.

La capacidad que tiene este juego para el factor sorpresa (que van ofreciendo pistas), para la intuición, la deducción y la improvisación, son únicas.

Se pueden dar instrucciones en donde los participantes tengan que razonar, deducir, poner en funcionamiento su pensamiento abstracto y dar mucho sentido a la imaginación. Tienen que estar muy concentrados en  todos los detalles, puesto que cualquier palabra, dibujo o signo puede esconder tras de sí una pista que permita avanzar en la partida y sorprenderlos para que tengan que pensar de manera diferente.

Es  un objetivo que los niños trabajan y les sirve para activar su mente.

Obviamente la calidad del juego también está en darle una dosis de complejidad. Se pretende, en este sentido, que aumente la capacidad del niño ante las pruebas que son algo más complejas de lo habitual o que se le presentan de una forma  diferente a la que están acostumbrados, menos clara, más abstracta. Aun así, el propio desarrollo del juego les tiene que dar la posibilidad de avanzar para reforzar su autoestima y proporcionarles la satisfacción necesaria para jugar en futuras ocasiones.

 

Otras Gincanas que podemos sugeriros, y  una de las más habituales es la de ir encontrando notas repartidas por toda la casa. Descubrir una te lleva a la siguiente y así se continúa hasta dar con el premio o tesoro final. Es más divertido y  más interesante,  si en vez de indicar directamente el lugar donde está escondida la siguiente pista, los niños lo averiguan mediante la deducción.

Otra variedad seria aquella en la que los niños han de ir descubriendo las diferentes partes de un mapa donde se indica el lugar en el que está escondido el tesoro.

Para ganar, cada una de las partes debe armar el mapa  y habrán de resolver problemas de lógica o matemáticas, acertar las capitales de diferentes países que se propongan, construir un puzle o rompecabezas en un tiempo determinado, como algunas sugerencias.

Otros tipos de Yincanas son las orientadas a superar retos físicos y de habilidad, como buscar la pista oculta en una serie de globos que se han de explotar (se esconde la pista en uno, mientras que el resto están llenos de harina, agua u otras substancias).

 

En definitiva es una buena oportunidad para quedarse en casa y participar en familia en un juego en el que los mayores organizan, los pequeños juegan y todos disfrutan.